La piratería y el valor de las cosas

La piratería en las apps
La piratería en las apps

La piratería es un tema que siempre tiene opiniones encontradas en nuestra sociedad, algunas a favor, otras en contra. Mientras las personas no entiendan el valor de las cosas y lo que cuesta mantenerlas, esta situación seguirá extendiéndose como hasta ahora.

En un mundo donde las aplicaciones y el contenido multimedia se vuelven cada vez más importantes, la piratería plantea un serio problema, y da igual qué tipo de productor o creador de contenido seas: música, películas, series, libros, software… Todos están expuestos a que sus productos sean fácilmente obtenidos sin pasar por caja.

Cuando he preguntado a conocidos sobre este tema, algunos argumentan que este es un medio para “probar antes de comprar”. Pero no nos engañemos, después de obtener el archivo digital que querían y probarlo hasta el cansancio, pocos deciden comprarlo. Y esos mismos que se quedan con la versión pirata no son conscientes del esfuerzo que está impregnado en el archivo que han descargado. Como si esos archivos salieran de la nada o crecieran en los árboles.

Hace ya varios años atrás leí un artículo donde se trataba este tema, y me llamó la atención uno de los comentarios expresados por un usuario, que dice lo siguiente:

“Es demencial ver cómo te puedes gastar 5€ por tomarte una caña y un par de tapas y no tener la decencia de pagar la miseria que se piden por algunas aplicaciones que te pueden ayudar en tu día a día o juegos que te van a dar un buen entretenimiento.

Es un problema de entender que hay personas que se dedican a ello, formándose durante años y dejándose los ojos frente a una pantalla para ganarse la vida.”

Otros sectores que también afecta la piratería:

Al igual que las Apps, la música es otro de los sectores más afectados. Es irrefutable que el modelo actual debe evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos. Pero mientras esté vigente lo adecuado es respetar ese sistema (aunque no sea el más favorable), siendo a día de hoy las opciones válidas y legales el comprar la música (que en realidad es como una licencia de uso) o pagar una tarifa plana por ella mes a mes en servicios como Spotify o Apple Music, por citar dos casos.

Si alguien quiere un Ferrari pero no puede pagarlo, la mayoría de nosotros no se lo robaría de la agencia. Vas y te compras un coche más accesible, de otra marca más económica, que se ajuste a tu bolsillo. Si no puedes comprar ningún vehículo por el momento, entonces puedes usar otras opciones de transporte como el Metro, un taxi, el autobús, o quizás una bicicleta. También puedes caminar (y de paso beneficias tu salud). Siempre hay una opción.

Con la música y las aplicaciones sucede un caso similar: si puedes las pagas (para que los desarrolladores y creadores de contenido reciban la retribución por su trabajo), si no puedes, en el caso de la música hay muchas radios online y servicios de streaming que te dan la opción de oír música gratis a cambio de anuncios, y en el caso de las aplicaciones por lo general hay versiones de prueba o Lite para que las uses antes de pagarlas. También hay alternativas a programas costosos con precios más baratos, e inclusive algunos son gratuitos (como sucede con mucho del software de código abierto – open source). Algunos creadores de software ofrecen precios especiales para estudiantes o personal educativo.

También podemos encontrar Blogs que hacen excelentes reviews, sitios webs con información, vídeos que los usuarios cuelgan sobre dichos programas, un amigo que ya tiene el software y nos enseñe su funcionamiento… Como ven, casi siempre hay una alternativa para estas cosas si el objetivo es tener una referencia del producto en cuestión. Pero, si no la hubiera, ¿eso nos da el derecho de piratearlas? ¿Por qué descargamos gratis algo que tiene un costo y lo vemos como algo normal?

Existen casos de familias enteras que viven de aplicaciones que cuestan 1 euro, y aún así hay gente que las piratea. Se olvida que estos desarrolladores han pasado meses, desarrollando una aplicación, para luego centrarse en dar soporte, corregir fallos o bugs que se presenten, y dé paso hacer un plan de actualizaciones.

Soluciones sencillas
Soluciones sencillas

La situación podría mejorar con soluciones sencillas:

Sabemos que la piratería no es la opción ideal para conseguir todo el contenido digital que demandan nuestros dispositivos móviles y estilo de vida moderno, sin embargo, pienso que hay algunas alternativas que los desarrolladores, creadores de contenido y la industria del entretenimiento en general pueden dar para mejorar este problema, y quién sabe si quizás reducirlo a su mínima expresión:

Bajar el precio de los productos digitales: gran parte de la gente acude a la piratería porque considera costosos los precios para adquirir determinados bienes digitales. No voy a decir qué tanto deberían reducirse los precios porque esto es un mundo, pero todos tenemos una idea de que algo deben bajar.

Tarifa plana, pero que enganche más al usuario: sí, en los últimos años estamos viendo el florecer de los contenidos (música, películas, series) pasarse al modelo de tarifa plana: todo lo que quieras ver por un precio mensual. Esto es genial, aunque me gustaría ver un servicio que incluyera más opciones (por ejemplo, una tarifa plana para disfrutar de películas, series y música) y no tener que pagar tres servicios diferentes para ver lo que me interesa y de paso tener que buscar una cuarta alternativa porque X película/serie/álbum no está en el servicio contratado.

Prueba antes de comprar: sobre todo en las tiendas de aplicaciones móviles. ¿Quizás tener al menos 24h – 48h para probar la App en cuestión antes de pagar por la versión completa? Así no haría falta que el desarrollador tenga que subir dos versiones de la misma App. Sé que existe la forma de devolver la App y obtener un reembolso, pero estaría bien contar con un sistema de prueba que venga por defecto.

Creo que la clave en el espinoso tema de la piratería está en aprender a respetar el trabajo de los demás, de la misma forma como nos gustaría que respeten nuestro trabajo. Sin embargo, también que la industria en general se dé cuenta que el modelo actual puede mejorarse y que unos pocos cambios les traerán más beneficios que dolores de cabeza.

¿Ves alguna forma en la que esta situación mejore y tanto los creadores como los consumidores de contenido salgamos ganando?